Empresa

Una rica historia de permanente innovación en el desarrollo de productos y servicios. Comenzó como un emprendimiento familiar y hoy compite en el mercado nacional e internacional.

Para recorrer este emprendimiento familiar, bien vale la pena describir su historia desde su fundación, hasta convertirse en la actual y reconocida empresa con tecnología de punta y operaciones comerciales continentales.

Hacia el año 1980, se delineaban los comienzos de una empresa que anhelaba destacarse en la fabricación de bombas de dosificación y vacío; buscando la mejora continua desde los primeros pasos, bajo la consigna de “Excelencia técnica y comercial”.

Al determinar que este anhelo debía convertirse en realidad, se inició la búsqueda de un espacio físico y una condición legal, surgiendo así, una SRL (bajo la denominación de DOSIVAC) que daba inicio a los primeros modelos con diseño y fabricación propia bajo la marca de la compañía.

Ya en 1982 DOSIVAC se instalaba en un local alquilado, con tan sólo las principales maquinarias como un torno, un compresor, una agujereadora y un banco de armado, que permitían ofrecer un producto de alta calidad, aunque todavía, faltaba desarrollarse.

Así surgían, una bomba de vacío y una bomba de dosificación nuevas, que comenzaban a sumergirse en el mercado local.

Poco tiempo después, corriendo los años 1985/1986, DOSIVAC se fusionaba con un taller que disponía de un espacio más amplio, maquinarias adicionales, y personal contratado.

Sin dejar pasar más tiempo, esta empresa que surgió como un proyecto familiar, empezaba a crecer notoriamente, y se hacía ver a nivel nacional a través de los primeros distribuidores que se ubicaban en algunas de las principales provincias. De este modo, con las demandas crecientes generadas por un mercado cada vez más amplio, la compañía precisaba un espacio de trabajo más

grande; por lo cual se construye un segundo piso, y se incrementa el número de personal, al tiempo que se continúan diseñando nuevos modelos de bombas.

Con nuevas expectativas enfocadas ahora ya en un mercado en el exterior, la empresa visualizaba sus próximos pasos por el camino de la exportación, y comienza a transitarlo en la primera feria internacional que se realizaría en Milán. Después de la misma, las relaciones con diferentes fábricas quedaban establecidas para emprender nuevos negocios.

Con el constante deseo de seguir avanzando, la tecnificación era una herramienta imprescindible.

Por lo cual, ya por los años `90 comienza la incorporación de personal profesional y se compran las primeras máquinas CNC.

El siguiente paso fue la captación de América, introduciendo la empresa a través de diversas ferias, viajes, y contactos con importantes fabricantes, con los cuales se establecía un vínculo cada vez mayor.

Es así que, luego de un tiempo la empresa ya contaba con Estados Unidos como país de América con representación de la marca DOSIVAC, y poco después surgían los negocios, del mismo modo, con Italia, como representante en Europa.

Poco tiempo transcurrió para la fabricación de una línea específicamente dedicada al servicio de la refrigeración, una bomba de vacío especial: la línea DVR. Así, DOSIVAC se posicionaba en una escala mayor, colocándose en el mercado, hasta el día de hoy, como el único fabricante de bombas de vacío de este tipo, en toda Sudamérica.

Esta nueva línea, la DVR, se calificó desde su lanzamiento, como el Producto Estrella de la empresa, altamente competitivo que permitió que se abrieran, finalmente, las puertas para la exportación e importación, dando el punto final para que la marca DOSIVAC se conociera en Norte

América, Sudamérica, Europa y hasta Oceanía, ubicándose a la par de los mejores productos del mercado.

Finalmente, en 2000, la empresa se situaba en el predio donde se encuentra actualmente, Diagonal # 154 Rivadavia al 5945, de la localidad de Loma Hermosa, en San Martín; al levantar una planta propia.

Y, a pesar de las diversas crisis que venía enfrentando la Argentina, la compañía siguió apostando e invirtiendo en el país, gracias a una gerencia convencida de la importancia de avanzar y no retroceder.

Sin perder de vista la premisa de brindar lo mejor en todos los ámbitos, se certificaba el sistema de Calidad bajo la norma ISO9001.

Hace apenas un año, la empresa vuelve a encontrarse en un punto de desarrollo superior, que le exige nuevamente ampliar el espacio físico, ampliando la planta y agregando maquinarias.

Actualmente, los sucesores de quienes supieron levantar esta empresa familiar, los hijos de los fundadores de lo que hoy es DOSIVAC S.A., se encuentran ante su desafío de continuar el desarrollo de la empresa.

Hoy la empresa cumple 30 años de trabajo y voluntades aunadas y quiere agradecer a sus trabajadores, técnicos e ingenieros quienes hicieron posible el llegar hasta aquí. Del mismo modo que a sus distribuidores, que supieron confiar en el nuevo emprendimiento; a los clientes, que los empujan a una constante búsqueda de mejora.

Así también, a sus proveedores, que califican con alta calidad en el suministro de materia prima.

A 30 años de esos primeros pasos llenos de deseos y esperanzas, DOSIVAC sigue proyectando un futuro donde la excelencia ya no es un objetivo sino una necesidad para continuar con su trabajo.